Es muy común ver tratamientos cosméticos para piel mixta-grasa. Esto a veces nos puede generar dudas, entre otras, qué tipo de piel tenemos o si ese tratamiento es adecuado para nosotras. Lee atentamente y descubre tu tipo de piel, así acertarás seguro con tu tratamiento.
¿Qué es una piel grasa?
La piel grasa se identifica principalmente porque sufre una sobreproducción de sebo, una sustancia aceitosa que producen las glándulas sebáceas y que hidrata y protege nuestra piel. Este sebo, en realidad, es fundamental para nuestra piel ya que funciona de barrera natural que protege la piel de agresores externos y, además, forma una barrera lipídica que ayuda a retener la humedad. Sin embargo, a pesar de todos sus beneficios, un exceso de producción de sebo puede acarrear algunas afecciones cutáneas como por ejemplo el acné.
¿Cómo saber si tu piel es grasa?
Reconocer tu tipo de piel es fundamental para elegir los productos adecuados para cuidarla.
Tu piel es grasa si notas un exceso de brillo en todo el rostro, es una piel gruesa, que casi no puedes pellizcar, tus poros son visibles y muchas veces forman puntos negros. Además, tienes granitos puntuales o brotes de acné.
¿Y cómo es la piel mixta?
La piel mixta es la más común, y como su nombre indica, es una mezcla de tipos de piel. Se caracteriza por ser más grasienta en la famosa zona T: la frente, la nariz y la barbilla. Estas zonas, como comentábamos antes, tienden a desarrollar más impurezas y exceso de brillos. Y, por otra parte, la zona de las mejillas suele ser más seca. Esto es lo que diferencia la piel grasa a la piel mixta, la combinación de dos tipos de piel, por eso a veces es más difícil acertar con un tratamiento.
¿Cómo cuidarla adecuadamente?
El objetivo principal es controlar los brillos producidos por el exceso de sebo y las imperfecciones sin pasar por alto que, a pesar de su tendencia grasa, la piel debe estar bien hidratada. Para ello es importante elegir productos cosméticos adecuados, con ingredientes seborreguladores y matificantes.
A continuación, te proponemos un sencillo ritual de 3 pasos:


PASO 1: LIMPIEZA EN PROFUNDIDAD
Comienza tu ritual con una limpieza diaria. Para ello te recomendamos la Solución micelar antimanchas que contiene agua glaciar, espirulina y aceite encapsulado para limpiar la piel en profundidad. Aplica una pequeña cantidad en un algodón y extiéndelo suavemente por la piel sin necesidad de aclararlo posteriormente. Este paso es muy importante realizarlo por la mañana y por la noche. Por las mañanas te ayudará a eliminar los restos del tratamiento utilizado la noche anterior y el exceso de sebo producido durante la noche, por las noches limpiará tu piel de las impurezas acumuladas durante todo el día. No te saltes este paso, ¡favorecerás los resultados de tu tratamiento si lo aplicas con la piel limpia!
PASO 2: HIDRATACIÓN Y CONTROL ANTIMANCHAS
Como hemos dicho anteriormente, una piel mixta-grasa no debe descuidar la hidratación y debe proporcionar los activos adecuados según la edad o las necesidades específicas.
Para aportar a tu piel todos los cuidados que necesita, te recomendamos la crema antimanchas b7 para piel mixta-grasa. Aplica en la palma de tu mano la cantidad del tamaño de una nuez, atempérala y extiéndela por tu rostro suavemente. Te encantará porque, además de hidratar tu piel, sus propiedades seborreguladoras y calmantes te ayudarán a disminuir la producción de grasa y mantener a raya los brillos e imperfecciones. Además, aclara las manchas cutáneas por lo que ¡lucirás una piel luminosa y con un tono más uniforme!
PASO 3: PROTECCIÓN SOLAR LOS 365 DÍAS DEL AÑO
El último paso de tu ritual de belleza diario debe ser siempre la protección solar ¡todos los días!
Proteger la piel de los daños causados por los rayos solares es fundamental para mantener una piel luminosa y sin manchas. Eso sí, ¡elige el protector solar adecuado para evitar la aparición de brillos!
Para la piel mixta-grasa, te recomendamos aplicar el fotoprotector Ultra Mat de Bella Aurora. Este protector solar te ayudará a proteger tu piel de los rayos UVA y UVB y, además, su textura ligera se absorbe rápidamente, dejando la piel suave al tacto y con un acabado mate que ¡te encantará!
Realiza tu ritual de belleza para piel mixta-grasa a diario, por la mañana y por la noche, y verás como tu piel se calma, se equilibra y ¡no tendrás brillos indeseados!
