En efecto, el estrés es una de las principales causas de aparición del vitíligo, así como del empeoramiento de esta afección cutánea.
En mi consulta he visto muchos casos en los que las primeras manchas blancas habían aparecido tras una situación de estrés o un momento vital traumático.
Y, aunque los mecanismos biológicos que hay detrás de esta correlación aún no se pueden explicar, sí que sabemos que las hormonas del estrés activan el vitíligo. Por eso es importante, en la medida de los posible, que las personas con la piel hipopigmentada eviten situaciones de estrés.
